Efectos Covid-19 en la pesca artesanal de la Región de Los Ríos.

Según la FAO, el sector pesquero se está viendo afectado indirectamente debido a los cambios en la demanda de los consumidores, el acceso a los mercados o los problemas logísticos relacionados con el transporte y las restricciones en las fronteras. Del mismo modo, indica que habrá un efecto perjudicial en los medios de vida de los pescadores, así como, en la seguridad alimentaria de las poblaciones que dependen en gran medida de los productos del mar.

Un total de 183 encuestas fueron realizadas en 9 regiones y 33 comunas de Chile. Los encuestados corresponden a pescadores artesanales, buzos mariscadores, recolectoras de orilla y feriantes pesqueros. Un 36% de mujeres y un 64% de hombres.Un 7% de los encuestados se vieron afectados directamente por COVID-19, de los cuales 9 realizaron cuarentena por un contacto cercano confirmado, 1 se contagió y no tuvo síntomas y 2 encuestados se contagiaron y presentaron síntomas, pero ya se encontraban recuperados al momento de realizar la presente encuesta.

Los principales efectos del COVID-19 para pescadoras artesanales fueron la disminución de compradores e intermediarios y reducción de días trabajados por cierre de la caleta y caída de los precios de venta. En tanto, los principales efectos para los feriantes fueron la reducción de días trabajados por cierre de las ferias, reducción de clientes y subida de los precios de compra de los productos del mar.

Un 50% de los pescadores encuestados indicó que sus ingresos se redujeron a más de la mitad de un año normal e incluso un 13% indicó que desde marzo a la fecha no habían generado ningún tipo de ingresos. Un 21% de los feriantes pesqueros indicó que sus ingresos se redujeron a más de la mitad de un año normal. Un 30% del total de los encuestados no ha recibido ningún beneficios del estado.

Mujeres

Para las mujeres encuestadas un 44,1 % indicaron que la disminución de los compradores o intermediarios fue el principal efecto enfrentado, seguido por trabajar menos días por temor al contagio y la caída de los precios de los productos vendidos.

El Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) fue el más recibido por las mujeres encuestadas, seguido por la caja de alimentos y el Bono COVID-19. Un 21% de las mujeres realizaron el retiro del 10% de las AFP.

Dentro de las actividades realizadas por las mujeres para enfrentar la crisis, un 12% participó en un emprendimiento personal para mejorar sus ingresos y un 17% comenzó a trabajar en otro rubro, no lo ligado a la pesca. Entre los nuevos emprendimientos generados por mujeres podemos destacar la venta reinetas y pejerreyes fileteados, hacer delivery a domicilio, venta de empanadas y conservas.

El gran impacto generado por la disminución de los ingresos y el bajo aporte por parte del estado, nos hace preguntarnos si esta situación crítica es sólo debido al COVID-19 o es más bien una situación que siempre ha afectado a los pescadores artesanales y feriantes pesqueros, que solo la pandemia ha venido a profundizar y visibilizar, lo que de cualquier forma debe ser abordado por las autoridades regionales y nacionales, siguiendo las recomendaciones de la FAO[2] quienes indican que los estados deben proteger cada fase de la cadena alimentaria de la pesca y acuicultura.

De los que sí han recibido beneficios, un 27% declara haber recibido el Ingreso Familiar de emergencia (IFE), un 23% una caja básica de alimentos y elementos sanitarios, un 14,21% de los encuestados ha recibido el bono COVID-19. Un 23% de los encuestados ha realizado el retiro del 10% de las AFP